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Filosofía

Sobre el Concepto de Filosofía

Por philosophico - 5 de Enero, 2006, 16:13, Categoría: Filosofía

La filosofía es un tipo de pensamiento que se caracteriza por ser universal, totalizador, profundo, crítico, constructivo y vital.

Universalidad o suma generalización

En primer lugar, debe mencionarse que las ideas filosóficas pretenden ser aplicables a toda la realidad o a la mayor parte de ella, de allí su universalidad.  El ejemplo típico de esta forma de reflexión se encuentra en el nacimiento mismo de la filosofía ocurrido en Grecia.  Tales de Mileto es considerado el primer filósofo, trató de explicar la naturaleza o la esencia primordial de la realidad; teniendo en cuenta sus observaciones, llegó a la conclusión de que era el agua el fundamento de todo lo existente, es decir, no solamente de aquello que podía experimentar a través de sus sentidos.  Este afán universalizador es el que caracteriza a la filosofía.

En tal sentido, el filósofo trata de encontrar los principios explicativos que subyacen a todas las cosas sin excepción, los elementos comunes a los hombres, a los animales y a las piedras, el origen y el destino de todos ellos, las condiciones de todo conocimiento,  las reglas más generales del actuar humano.

 

Profundidad

Tanto la ciencia como la filosofía tratan de explicar los fenómenos más allá de lo que se presenta a la experiencia sensible.  Pero mientras la ciencia busca las causas inmediatas, la filosofía trata de encontrar las causas mediatas.  Por ejemplo, la ciencia busca la explicación de la dilatación de los cuerpos por causas como el calor o el movimiento de otro cuerpo, mientras que la filosofía trata de ir más allá, preguntándose por la naturaleza del calor o los principios generales que lo rigen. 

La filosofía es definida en los manuales escolásticos usuales como el conocimiento de las cosas en general por sus últimas causas, en la medida en que la razón natural puede alcanzar tal conocimiento.  Esto significa que la filosofía debe orientarse hacia una explicación completa del universo, no a una descripción de sus detalles; y así, sucede que una visión de cualquier cosa es denominada filosófica justamente en la medida en que es amplia y conexa con otras visiones, y cuando se sirve de principios no próximos, mediatos, sino últimos y omniabarcantes.

 

Unicidad o totalidad

Tanto la reflexión científica como la filosófica se ocupan de la realidad, pero mientras que la primera lo hace desde un punto de vista específico o fragmentario, la filosofía lo hace buscando la integridad.  Así, por ejemplo, el hombre puede ser estudiado científicamente desde el punto de vista físico, biológico, psicológico o social mientras que la filosofía reflexiona sobre él tratando de explicarlo como totalidad o unidad.

Ya que la ciencia estudia un fenómeno desde perspectivas particulares, genera saberes parciales; en cambio, la filosofía lo que busca es un conocimiento unitario y totalizador de la realidad.  La filosofía tiende a llegar, tras la pluralidad y diversidad de los fenómenos, a darnos una concepción unitaria del mundo, de la vida y del hombre.  Para la filosofía el "todo" es importante, para las ciencias, "la parte".  Pero la filosofía no es una ciencia entre otras ciencias, sean éstas humanas o exactas, tampoco una síntesis de ciencias especializadas (es más que la mera adición de las distintas partes de la realidad que constituyen el objeto de las ciencias particulares), o la ciencia reina de los principios, sino una clarificación reflexiva y examinadora de las ciencias y del mundo.

 

Criticidad

Este rasgo consiste en poner a prueba y discusión las doctrinas tanto filosóficas como no filosóficas.  Su elemento propio es la negatividad, tratando de cumplir un papel correctivo o liberador.  A través de ella se combate contra el dogma y el prejuicio. La filosofía indaga sobre la naturaleza de los principios científicos, busca sus contradicciones, sus fundamentos, su origen y los acepta cuando después de ese análisis crítico no encuentra razones para rechazarlos. La metáfora que se puede utilizar para representarla es la demolición o perforación.

Sócrates ya llamó la atención de la filosofía como crítica de las opiniones de los otros, los analistas lógicos también ven la filosofía como un medio que proporciona orden lógico a lo que la ciencia nos dice del mundo.

Esta crítica en algunos casos está dirigida contra los errores del lenguaje, de una ideología y también contra el método de las ciencias o, más aún, contra el sistema social.  Los filósofos que pueden mencionarse como representantes de esta función son Schopenahuer, Marx y Nietzsche.

 

Sistematicidad o constructividad

El sistema se entiende como un conjunto de elementos relacionados entre sí e interdependientes.  Las proposiciones filosóficas generalmente tratan de presentarse de un modo coherente y organizado para explicar la realidad.  En los sistemas se trata de abarcar la totalidad del conocimiento y además con coherencia interna.

El pensar sistemático asume un propósito afirmativo y constructivo.  No solamente desarrolla una crítica severa contra el conocimiento logrado sino que también establece afirmaciones, tesis, doctrinas positivas.  Estas afirmaciones se presentan de un modo coherente haciendo que las diferentes ideas se sustenten mutuamente constituyendo al final lo que se puede denominar un edificio doctrinal.  Así como la labor crítica se presentaba bajo la metáfora de la perforación, su función constructiva se presenta bajo la metáfora arquitectónica.  Los filósofos que  representan esta característica son Kant y Hegel.

Debe tenerse presente que el sistema no es definitivo, sino que  puede modificarse de acuerdo a las condiciones cambiantes de la realidad.

 

Vitalidad

La filosofía no solamente es una elaboración de carácter conceptual sobre la realidad que estudia sino que constituye también una forma de vida que le permite entender y conducirse en el mundo de determinada manera y de acuerdo a determinados principios.

Esta característica estuvo presente en los filósofos de la antigüedad, la reflexión filosófica se ordenaba a saber vivir como hombres dignos en medio de los demás hombres.  La función de conferir sentido a la vida y a la acción humana, de coordinar los valores, de situación del ser humano dentro del marco del universo.  La filosofía constituía una concepción del mundo y un conjunto de imperativos y recomendaciones sobre cómo vivir.

Jaspers expresó esto señalando que "filosofar significa...no ya limitarse a elaborar conceptos o a idear sistemas, sino elegir, decidir, comprometerse, apasionarse: vivir auténticamente y ser auténticamente sí mismo" (La filosofía desde el punto de vista de la existencia).

Aristóteles lo había dicho desde la antigüedad:  “Nuestro estudio no tiene como los otros, un fin especulativo: si hemos emprendido esta investigación, no es para llegar a saber qué es la virtud –en tal caso, nuestro estudio sería inútil-, sino para llegar a ser bueno”. 

De allí que algunas veces se le atribuya su carácter terapéutico.  Epicuro había dicho, al respecto: "La filosofía es vana si no cicatriza las lesiones del alma".

Todavía hay espacio para la filosofía

Por philosophico - 28 de Diciembre, 2005, 23:34, Categoría: Filosofía

El Comercio 26-22-05

Todavía hay espacio para la filosofía

REFLEXIÓN. Santuc habla sobre los retos del ser humano en estos tiempos.

 

Vicente Santuc acaba de publicar "El topo en su laberinto" un libro con nombre de novela, pero que en realidad es una introducción al mundo de la filosofía y invita a buscar el sentido de la vida

En Piura lo recuerdan mucho. Vicente Santuc estuvo trabajando veinte años con los campesinos de ese departamento. A este sacerdote jesuita francés lo encontramos actualmente entre libros, al frente de la universidad Antonio Ruiz de Montoya. Una conversación con él se convierte en una reflexión acerca del hombre y de la vida. Al ingresar a su sencillo despacho observamos que sobre su escritorio hay un libro con el título "Una sociedad a la deriva", que da pie para el inicio del diálogo.

 

¿Usted coincide con el título de ese libro? ¿Estamos a la deriva?

En este momento podemos considerar que mundialmente estamos como a la deriva porque hemos asumido, quizá de manera muy ligera, que la ciencia y la técnica iban a resolver todos los problemas, sin embargo ellas solo presentan un norte: el de lo posible técnicamente. Pero eso no nos brinda una orientación total porque estas ciencias están guiadas solo por una carrera indefinida hacia mayores posibilidades de actuación sobre el mundo, la naturaleza, el mercado. Se nos coloca en una carrera, pero no se sabe hacia dónde va. Entonces lo que termina dominando es la comercialización y las ganancias.

 

¿En este contexto, hay espacio para el pensar?

El pensar es lo que tipifica al ser humano, lo que lo diferencia de los otros animales. No tenemos una programación que nos guíe con seguridad en nuestros comportamientos. Este pensar tiene dos grandes vertientes. Una en la cual el ser humano se traza objetivos, finalidades para su propia vida, mediante la asunción colectiva de valores. La otra dimensión del pensar es la instrumental, el cómo hago tal cosa y eso es lo que hoy aparentemente nos domina. Un pensar que está abocado a la pregunta del cómo hacemos las cosas, cómo maximizamos las ganancias. El pensar guiado únicamente por la técnica resuelve problemas meramente técnicos. Es cierto que a través de ese pensar podemos hacer grandes cosas, eso no podemos negarlo, sería absurdo hacerlo, pero también podemos cometer barbaridades. Lo que me preocupa hoy es que nuestro imaginario colectivo está dominado por el qué hacer, cómo transformar la naturaleza.

 

¿Sin embargo, hoy nos repiten constantemente de que estamos en la sociedad del conocimiento o acaso estamos reduciendo ese conocimiento al cómo simplemente?

Me parece que sí y esa es otra ambigüedad. El pensar es la capacidad que tiene el ser humano de revisar su propio pensar, sobre qué se apoya ese pensar, la capacidad crítica que tiene el ser humano. Un pensar que critica las propias bases sobre las cuales se asienta la convivencia humana, que ve los prejuicios que podemos tener, que revisa las ideas para, a partir de ello redefinir las perspectivas comunes. Pero ese pensar hoy no está muy presente. ¿Si estamos en una sociedad en donde el saber es poder? Sí y no. ¿Cuál es el saber que estamos difundiendo? ¿Es un saber que nos permite hacer la pregunta propiamente humana? Si hablamos de educación pensamos sobre todo en la dimensión instrucción, es decir en la preparación de los jóvenes para que ellos estén en mejores condiciones para ubicarse en la máquina administrativa o productiva. Sin embargo ¿dónde se hace la pregunta de lo que se trata para ser 'ser humano', sobre el sentido de la vida?

 

Es curioso, hoy proliferan universidades en nuestro medio y se supone que construyen conocimiento, construyen el pensar; sin embargo, no parece que se esté cumpliendo eso.

El problema es que estamos como obsesionados por esa dimensión del cómo , de la técnica. Esa especie de fe ciega de que ciencia y técnica resolverán los problemas. Ambas son como gorgojos ciegos que caminan ciegamente. Entonces tenemos que hacernos una pregunta. ¿El hombre está hecho para eso o para otra cosa? Las universidades están hoy inscritas en esa significación imaginaria que es el servicio de la máquina productiva y por lo tanto ofrecen una formación que se dedica prácticamente a la instrucción. Podemos tener jóvenes muy bien preparados para ser ingenieros de todo tipo, pero son poco preparados para hacerse la pregunta sobre el sentido de su vida, qué significa vivir. No se les forma para analizar los procesos sociales. Estamos en mundo con una polarización más grande.

 

Y además un mundo de supervivencia..

Una vida acostumbrada a la mera sobrevivencia no es una vida humana. Si hay seres humanos condenados a eso no pueden hacerse la pregunta de qué es la justicia, porque están como condenados a buscarse las formas de sobrevivir. Se trata de una pregunta muy seria. ¿Llegaremos o no como humanidad a hacernos esa pregunta? Somos esa porción de la humanidad que sabemos que vivimos en un planeta. Lo que tenemos, y es lo grande de la máquina productiva moderna, es que gracias a la ciencia y la tecnología podemos producir bienes, alojamiento, etc., para todos los humanos existentes. Gracias a la máquina productiva moderna tenemos en las manos la posibilidad de resolver los problemas de supervivencia para la humanidad en su totalidad, pero queda el problema de saber qué es el sentido de la vida.

 

Da la sensación de que la tarea de construir un sentido crítico, dadas las circunstancias, solo podría hacerlo un pequeño grupo.

¿Si hay algunos ilustrados que tendrán que hacer que en conjunto tomemos más conciencia de ello? En algún sentido sí, pues hay algunos que han tenido mayor acceso a la reflexión. ¿Pero cómo se dará el paso adelante para que no descanse sobre grupo privilegiado? Todos debemos participar. El problema es ver si como humanidad somos capaces de salir de pautas de las representaciones recibidas del mundo moderno para pasar a otro tipo de pautas, de modelos. Ese es un reto.

 

¿Y sobre los medios de comunicación?

Los comunicadores tienen ustedes un rol de información y formación de la conciencia humana. No solo se trata de informar anécdotas. Sin embargo hay una especie de tendencia en nosotros, en el ser humano, de regocijarse de las cosas malas, de atropellos, choques, asesinatos. Eso alimenta lo tanático en nosotros. Pero ustedes deberían tener la capacidad para ver y hacernos ver también los esfuerzos hechos por tanta gente, en un sitio u otro, para salir adelante con dignidad.

 

¿Por qué escribir un libro de filosofía hoy?

Si hay algo que falta hoy es esta especie del retorno del ser humano sobre sí mismo, sobre las cosas que vive. Si hay un rol que la filosofía puede tener, además de ese rol de crítica, ella puede ayudarnos a orientarnos, a ver de qué se trata en la vida del ser humano, ayudarnos a reconocer, ver y comprender lo verdaderos problemas y detectar los falsos problemas así como las trampas que hay en los discursos que manejamos. La filosofía puede ayudarnos a realizar eso. En el campo de la filosofía no se trata de cuánto conocimiento acumulo y tampoco se trata de que si poseo más conocimiento soy más ducho.

 

Marco Méndez Campos