El Blog

Calendario

<<   Enero 2011    
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31       

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog

Estado Multicultural

Por philosophico - 25 de Abril, 2006, 0:40, Categoría: Estado

Estado Multicultural

Constituye una propuesta desarrollada por Wil Kymlicka y Luis Villoro. 

Según Kymlicka las características del Estado Multicultural son:

1) Un Estado multicultural implica el repudio a la vieja idea de que el Estado es posesión de un solo grupo nacional

2) Un Estado multicultural repudia las políticas de “construcción nacional” que asimilan o excluyen a los miembros de minorías o grupos dominantes.  Acepta que los individuos debería ser capaces de acceder a las instituciones del Estado y actuar como ciudadanos iguales en la vida política sin tener que esconder o negar su identidad etnocultural.

3) El Estado multicultural reconoce la injusticia histórica que se hizo a la minorías o grupos no dominantes por las viejas políticas de asimilación y exclusión, y manifiesta su deseo de ofrecer algún tipo de remedio o rectificación frente a éstas.
Por tanto, el Estado Multicultural se forma reemplazando un Estado unitario por un Estado federal o “consocional” (comunidad de socios), reemplazando un Estado monolingüe por uno bilingüe o multilingue, y reemplazando la idea de un Estado-nación por un Estado multinación.

¿Qué es el Estado?

Por philosophico - 17 de Marzo, 2006, 17:14, Categoría: Estado

Hay muchas definiciones sobre Estado, pero para efectos de esta investigación, se hará referencia a las más especializadas una vez que se han estudiado los antecedentes más importantes: su origen, su evolución, algunos de los factores que determinaron su nacimiento, etc.

La primera definición conceptual la da Miguel Acosta Romero (1986 p. 40) dice que el Estado es la organización política soberana de una sociedad humana establecida en un territorio determinado, bajo un régimen jurídico, con independencia y determinación, con órganos de gobierno y administración que persiguen determinados fines mediante actividades concretas.

Por su parte, Francisco Porrúa Pérez (1992 p. 198) dice que Estado es una sociedad humana asentada de manera permanente en el territorio que le corresponde, sujeta a un poder soberano que crea, define y aplica un orden jurídico que estructura la sociedad estatal para obtener el bien público temporal de sus componentes.

Una tercera definición de Estado la dan los juristas mexicanos Rafael de Pina y Rafael de Pina Vara (1991 p. 260): Estado es una sociedad jurídicamente organizada para hacer posible, en convivencia pacífica, la realización de la totalidad de los fines humanos.

Una definición similar la da el maestro Eduardo García Maynez (1990 p. 98), quien dice que Estado es la organización jurídica de una sociedad bajo un poder de dominación que se ejerce en determinado territorio. El mismo autor complementa esta definición explicando que el Estado actúa como un ente orgánico unitario, estructurado jurídicamente bajo la forma de una corporación que detenta el ejercicio del poder" (García Maynez, 1990 p. 98).

Finalmente, y trayendo a colación el importante concepto de la soberanía, se cita a Juan Bodino, quien dijo que todo dominio sobre una pluralidad de familias dotado de poder soberano, esto es, revestido de poder supremo e independiente en lo exterior y en lo interior, representa un Estado (Pérez Fernández, 1985 p. 12).

Fuente: http://www.monografias.com/trabajos15/filosofia-politica/filosofia-politica.shtml

¿Qué es la sociedad civil?

Por philosophico - 9 de Marzo, 2006, 18:03, Categoría: Democracia

http://palestra.pucp.edu.pe/index.php?id=31

¿Qué es la sociedad civil?
Gonzalo Gamio Profesor de Filosofía, Etica y Cultura de Paz en la PUCP

Síntesis: El concepto de sociedad civil vive aún en claroscuro. Despejar las sombras que lo rodean permite reconocer nuevos espacios para la práctica política ciudadana y deja conocer que su espíritu vigilante es tan imprescindible como invalorable para mantener el cauce democrático.

Desde los tiempos de la lucha contra la dictadura y la recuperación de la democracia, el concepto de sociedad civil1 -así como su rol al interior del régimen republicano- ha cobrado una singular importancia en la discusión pública en el país. En los fueros parlamentarios y ciudadanos hoy se discute acerca de la necesidad de encontrar alguna forma por la que la sociedad civil pueda estar presente incluso en las comisiones de reforma del Poder Judicial o en la formación de eventuales 'consejos de ética' que supervisen la actuación de los medios de comunicación o los poderes del Estado.

Representación y participación cívica. Dimensiones necesarias y complementarias en una democracia. La sociedad civil también ofrece espacios para la práctica política ciudadana.

Por otro lado, se asocia fuertemente el concepto de sociedad civil con los espacios ordinarios de participación directa del ciudadano común en los debates públicos y en el diseño de programas sociales y políticos. Se dice –y creo que con toda razón– que en nuestro tiempo podemos identificar una sociedad como realmente democrática en la medida en que cuente con una sociedad civil organizada.

En la historia de la filosofía política occidental, por 'sociedad civil' se ha entendido tres cosas diferentes, que es preciso no confundir (como se ha hecho, por desgracia, muchas veces2). Inicialmente, societas civilis constituía la expresión latina para traducir koinonía politiké (comunidad política), concepto utilizado por Aristóteles y otros pensadores griegos de la vida pública. Los autores romanos, Hobbes y Kant utilizaban el término como sinónimo de 'Estado' y de 'estado social'.

El primero en distinguir filosóficamente entre el Estado y la sociedad civil fue Hegel, tanto en la Enciclopedia de las Ciencias Filosóficas como en sus Principios de Filosofía del Derecho. En su concepción de la Eticidad moderna, reconoce con claridad tres instancias éticas de interacción humana: aquella en la que la sangre y el afecto mutuo es el fundamento de los vínculos humanos (la familia); el ámbito de las relaciones socioeconómicas desarrolladas en el mundo del trabajo y del mercado (sociedad civil) y los espacios de deliberación y decisión políticas (el Estado). Para Hegel y los hegelianos del siglo XIX -en el pensamiento de Marx, la visión hegeliana de la sociedad civil es aplicada sin mayores cambios- se trata del espacio en el que se plantea el conjunto de conflictos de interés y necesidades, y de los vínculos pre-políticos de solidaridad particular (corporaciones) y pública (policía).

El tercer concepto de sociedad civil corresponde a la definición actualmente en uso en la filosofía política contemporánea. Es también el enfoque que goza de consenso al interior de las teorías de la democracia y el que subyace a nuestras polémicas cotidianas en la arena pública. En un sentido posthegeliano -republicano o cívico-humanista- se llama 'sociedad civil' al conjunto de instituciones cívicas y asociaciones voluntarias que median entre los individuos y el Estado. Se trata de organizaciones que se configuran en torno a prácticas de interacción y debate, relacionadas con la participación política ciudadana, la investigación, el trabajo y la fe; constituyen por tanto espacios de actuación claramente diferenciados respecto del aparato estatal y del mercado. Las universidades, los colegios profesionales, las organizaciones no gubernamentales, las comunidades religiosas, etc., son instituciones de la sociedad civil. La función de estas instituciones – desde un punto de vista político– consiste en articular corrientes de opinión pública, de actuación y deliberación ciudadana que permita hacer valer las voces de los ciudadanos ante el Estado en materia de vindicación de derechos y políticas públicas. Ellas buscan configurar espacios públicos de vigilancia contra la concentración ilegal del poder político (y económico).

Al Estado le compete la administración del poder, la sociedad civil debe velar porque el Estado no desarrolle políticas autoritarias, respete la legalidad y escuche las voces de los ciudadanos. En un sentido importante, la sociedad civil constituye el lugar propio de la política activa en un sentido clásico, dado que configura el espacio desde el cual los ciudadanos participan –a través de la palabra y la acción– de la construcción de un destino común de vida. A través de sus instituciones –y la mayoría de nosotros pertenece al menos a una de ellas- podemos influir en las decisiones de los políticos y del Estado. La presencia de ciudadanos organizados en las instituciones de la sociedad civil permite que los asuntos públicos no queden exclusivamente en las manos de una cúpula de gobierno o de un grupo de políticos profesionales. La ciudadanía comprometida combate así los brotes autoritarios –sutiles o gruesos, como los de la funesta década de los noventa-, implícitos en la lucha partidaria o gubernamental por el poder.

Desde hace algunos años –en una época que coincidía con la lucha contra el fujimorato desde la propia sociedad civil– los sectores conservadores han cuestionado el rol de la sociedad civil en la política moderna. Desde algunos artículos con pretensiones académicas, hasta columnas de opinión escritas desde las almenas del antiguo Expreso y el inefable La Razón, han intentado una y otra vez simplificar el carácter y alcances de la sociedad civil, así como su relevancia para la reconstrucción de la democracia peruana. Ellos identifican sin más la sociedad civil con las diversas organizaciones no gubernamentales que operan en nuestro país (organismos de Derechos Humanos, asociaciones de promoción social y cultural, entre otras instituciones que jamás han gozado de sus simpatías), insinuando su desconexión con el ciudadano de a pie. En otro tiempo, se sugirió que estas organizaciones podrían representar “los oscuros intereses de ideologías foráneas”. Hoy, se preguntan simplemente a quiénes representan. Mientras los presidentes y parlamentarios representan al conjunto de sus electores, los investigadores y activistas de las ONGs –y por extensión, los miembros de la sociedad civil, pues ésta es el objetivo real de la crítica– no representan a nadie3.

No voy a detenerme en el caso específico de las ONGs, que merecerían un artículo aparte. Sólo señalaré que es importante resaltar la labor decisiva de muchas de ellas en la defensa de los derechos de los peruanos más desfavorecidos en el Perú. Las insinuaciones contra ellas son simplemente, la mayoría de las veces, fruto del prejuicio y la ignorancia. No obstante, es preciso señalar que ellas no constituyen la sociedad civil, sólo son una parte de ella. Creo sin embargo que es necesario tomar al toro por las astas y enfrentar la objeción conservadora en contra de la sociedad civil, tomarla en serio y responder a ella, a pesar de la mala fe que lleva implícita. Considero que la crítica encierra un grave malentendido, que revela la profunda ignorancia que padece este punto de vista respecto de las formas y escenarios de la ciudadanía democrática.

La lógica de las instituciones democráticas no se agota en la representación. Ese es el caso de las autoridades del gobierno y el de los congresistas. En virtud de los procesos electorales que los erigen como tales, ellos tienen el deber de transmitir en los fueros del Estado las propuestas y preocupaciones de sus votantes. Sin embargo, ello no impide que los ciudadanos puedan –y acaso deban– intervenir directamente en la deliberación cívica y en la configuración pública. Ellos tienen derecho a intervenir en la discusión política, a vigilar y criticar la conducta de las instituciones estatales en una democracia.

Representación y participación cívica son dimensiones necesarias y complementarias en una democracia. La sociedad civil no pretende usurpar la labor de los partidos o de las autoridades, sino ofrecer espacios para la práctica política ciudadana. La pregunta “¿A quién representan los ciudadanos que actúan desde las instituciones de la sociedad civil?”, no es una buena pregunta, en el sentido que no ha sido pensada con rigor. Cuando el ciudadano interviene políticamente, desde o en la sociedad civil, no representa a nadie –no a la manera de los parlamentarios o los partidos– o mejor, se representa a sí mismo en tanto agente político. No necesitamos ser elegidos para actuar como ciudadanos. Sin el soporte de la praxis ciudadana, la representación puede derivar en el 'tutelaje' de las autoridades estatales, de ciertas instituciones sociales, o de los partidos políticos. El ciudadano puede optar por participar en el debate político sin que nadie pretenda hablar por él.

No es difícil percatarse de cuán decisivo para la concreción de las libertades políticas es la existencia de la sociedad civil. Ella configura espacios ciudadanos para la crítica y el compromiso cívico directo. Frente a la vocación administrativa del Estado, y los peligros que ella conlleva -la corrupción y el autoritarismo, por ejemplo- el espíritu vigilante de la sociedad civil constituye un elemento necesario para mantener el aparato estatal y a las organizaciones partidarias en el cauce democrático. Esta tesis llama nuestra atención sobre la importancia fundamental de la disposición del ciudadano común frente a la actividad política. Contrariamente a lo que suele pensarse, su interés por la participación o su renuencia a intervenir en los asuntos públicos genera consecuencias decisivas en lo relativo a la solidez de las instituciones democráticas o en su defecto, al reciclaje de los dictadores corruptos que han lacerado nuestra corta vida republicana. Como tantas veces en la historia, el futuro de la democracia está en las manos de sus ciudadanos y no exclusivamente sobre los hombros de la autodenominada “clase dirigente”. Nuestro reto estriba en estar dispuestos a ejercer plenamente nuestra condición de actores políticos.

Notas:

  1. Voy a recurrir en este texto a trabajos previos sobre el concepto de sociedad civil que he elaborado para el Glosario de términos desarrollado por el Grupo de Apoyo a la CVR conformado por un equipo de profesores de filosofía de nuestra casa de Estudios.

  2. Confróntese por ejemplo, Hernando, Eduardo ”¿Y ahora quién podrá salvarnos?: ¿La Sociedad Civil o la Sociedad Anónima?” Deconstruyendo la legalidad Lima, PUCP / ADP 2001 pp. 213 – 238. Allí se confunde sistemáticamente el sentido hegeliano – marxista con el concepto republicano, que desarrollaré en un momento.

  3. Tudela, Francisco. Libertad, globalización y políticas nacionales. Pie de Imprenta: Lima, Fondo Editorial del Congreso del Perú, 2000. Crítica esbozada por Francisco Tudela en un breve libro editado por el Parlamento a fines de la década pasada.

Ciudadano

Por philosophico - 28 de Febrero, 2006, 10:15, Categoría: Democracia

http://es.wikipedia.org/wiki/Ciudadan%C3%ADa

Ciudadano

Un ciudadano es un miembro de una comunidad política. La condición de miembro de dicha comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos, de los cuales los más importantes son los derechos de participación política, el principal de ellos el derecho al voto, que es la seña de identidad de las modernas democracias representativas predominantes en el mundo occidental.

El concepto de ciudadanía ha cambiado a lo largo de la historia, haciéndose cada vez más incluyente. En las democracias más antiguas, incluida la famosa democracia ateniense, sólo eran considerados ciudadanos los varones, y por tanto las mujeres tenían vedado todo tipo de participación en la vida política. A veces era también necesario disponer de un determinado nivel de renta económica para ser considerado ciudadano.

En las democracias modernas normalmente tienen la condición de ciudadanos todos los hombres y mujeres mayores de edad (siendo la mayoría de edad fijada generalmente en los 18 años), aunque en algunos lugares quienes han sido condenados por la justicia pierden dicha condición, como sucede en algunos estados de Estados Unidos.

En cuanto a su etimología, el término tiene su origen en ciudad, ya que originalmente esta era la unidad política más importante. Con el tiempo la unidad política pasó a ser el Estado, y hoy en día al referirnos a ciudadanos suele ser respecto de un determinado Estado (por ejemplo, ciudadanos españoles, o ciudadanos belgas).

¿Es la democracia una forma de gobierno aceptable?

Por philosophico - 23 de Febrero, 2006, 17:58, Categoría: Democracia

¿Es la democracia una forma de gobierno aceptable?

Naturaleza del Derecho

Por philosophico - 17 de Febrero, 2006, 0:50, Categoría: Naturaleza del Derecho

Jusnaturalismo

Positivismo

Tridimensionalismo

El Derecho como Ciencia

El Derecho como Arte

El Derecho como Técnología

Frente a las diferentes propuestas acerca de la naturaleza del Derecho, existe la que lo considera como una tecnología.  Ésta es entendida principalmente como el conjunto de teorías y técnicas (distintas formas de acción práctica, habilidades prácticas sin mayor justificación teórica) que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico.  En otros términos, es la utilización del conocimiento para la transformación de la realidad.

El Derecho no tiene un fin en sí mismo y, por lo tanto, su naturaleza no se la puede encontrar dentro de él. Hay que buscarla en el contexto en el que se ubica, es decir, en la sociedad. Encontramos allí que el Derecho constituye un instrumento para que una sociedad con menos justicia se transforme en una sociedad con más justicia.  Ese instrumento está conformado básicamente por las normas jurídicas.

Para elaborar estas normas jurídicas hay que tomar en cuenta el conocimiento científico existente (sociología, psicología, antropología, economía, etc.) que nos proporciona una información más precisa de las conductas, instituciones y organizaciones sociales.  Luego, las normas se elaboran buscando su mayor eficacia en la regulación de comportamientos para lograr la transformación social hacia la justicia. 

El hecho de ser una tecnología no convierte al Derecho en un tipo de conocimiento inferior al científico, la ciencia y la tecnología son igualmente importantes.

¿Qué es la Justicia?

Por philosophico - 3 de Febrero, 2006, 16:29, Categoría: General

Se trata de establecer cuál es el concepto más adecuado de justicia.

Mayéutica

Por philosophico - 31 de Enero, 2006, 18:31, Categoría: Métodos Filosóficos

Personajes: Sócrates, Plutarco, Clístenes, Draco, Hércules

El contexto es una fiesta en honor al dios Baco

El contexto es una fiesta en honor al dios Baco

Sócrates: Bueno muchachos, me retiro, buenos días

Sócrates: Bueno muchachos, me retiro, buenos días

Plutarco: No tengas cuidado. Tu derecho humano te lo permite

Sócrates: Derechos humanos. Mmmm… ¿sabes en que consiste todo no?

Plutarco: Por supuesto que sí.

Sócrates: Yo no, me lo puedes decir

Plutarco: Claro. Aquí voy: derechos humanos es todo lo que esta manifestado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Sócrates: ¿Y sus fundamentos, fines ,que no cuentan?

Plutarco: Los fines están escritos

Sócrates: ¿Y el fundamento?, ¿por que no lo tenemos?, ¿en que se basaron esas personas para hacer esa Declaración?

Plutarco: Si te fijas en el título: Declaración Universal de los Derechos Humanos. Entonces el fundamento siempre existió, en otras palabras el fundamento es la ley natural.

Sócrates: Muy bueno tu análisis, pero solo obedece a un análisis de palabras, además era una asamblea de jusnaturalistas, lo que implica que la ley natural está basada en la naturaleza y además son creyentes de Dios. Así el que no cree no en dios no tendrá razón de cumplirla  

Plutarco: Bueno hasta la naturaleza está bien. De modo que nadie puede ignorar a la naturaleza a pesar de que crea en Dios o no.

Sócrates: Ya … creo que es menester preguntar, por que la naturaleza es el fundamento.

Plutarco: La naturaleza le da la diferencia al hombre dentro de los otros animales. Por eso se lo define como "animal racional", todo lo que es el hombre es natural: su pensamiento, su ser social, sus derechos humanos. Siempre existió.

Sócrates: La nariz, ojos , pies, deben también serlo.

Plutarco: Afirmativamente, Sócrates

Sócrates: Tú me puedes decir que lo que mencioné anteriormente no puede variar con el paso del tiempo.

Plutarco: Sí, no puede variar.

Sócrates: Entonces como explicas que los Derechos Humanos se hayan declarado recién en siglo XX.

Plutarco: Obviamente que no todo lo conocemos. Para descubrir usamos la razón y la experiencia al igual que las ciencias

Sócrates:  Mmm… si eso es cierto , entonces Naim manifestó que tenía un coeficiente intelectual de 30 ,varió y ahora tiene 90, esto es evidente que ha cambiado . La postura de caminar en el hombre nunca fue la misma.

Entonces eso de que no cambien los derechos es falso, por las evidencias que te mostré.

Plutarco: Creo que tienes razón.

Entonces a la charla ingresa Clístenes, el estaba sentado "observando" la discusión e interviene.

Clístenes: ¡Sócrates¡ El avance que permite los Derechos Humanos tales como la no tortura, la dignidad, la libertad, la seguridad, la autonomía, la educación, son fines que debemos buscarlos. Ese es el fundamento.

Sócrates: Bobbio habla como tú lo haces pero con un ingrediente diferente: a él no le interesa el fundamento; él dice que si los fines son buenos hay que seguirlos. Hay que evitar la violación de los Derechos Humanos por cualquier persona, Estado, grupo social, etc.

Nietzsche en su "Crepúsculo de los ídolos" habla sobre "los cuatro errores de la humanidad". Entre ellos, y para esta oración, es el de confundir la causa con la consecuencia.  Por eso también se le considera como falacia y eso es algo que tú haces.

Tratas los fines como si fueran el fundamento.

Clístenes: Entonces… yo creo que es así y que es valido, sino demuéstrame lo contrario

Sócrates: Estás aludiendo a la carga de la prueba. Bueno con todo eso, suponiendo que lo que dices es cierto, y que siendo consecuente, debes de aceptar que el fin justifica o fundamenta los medios (en este caso los DD.HH.) y así se puede dar paso a cualquier acción.

En ese instante para Draco, que entonces ebrio producto de la fiesta. Y en un tono fuerte dice:

En ese instante para Draco, que entonces ebrio producto de la fiesta. Y en un tono fuerte dice:

Draco: Claro que no, la existencia o lo que es el fundamento es el reconocimiento positivo, nada más. Este no se atrae a los valores en su realización. Eso es objeto de la axiología.

Draco: Claro que no, la existencia o lo que es el fundamento es el reconocimiento positivo, nada más. Este no se atrae a los valores en su realización. Eso es objeto de la axiología.

Sócrates: Pero acaso la realización y en cada norma el derecho no expresa un valor que va al fin de buscar la justicia. Draco dime si no es así.

Draco: Sí …pero, yo mencione que los valores los estudia la axiología.

Sócrates: En ningún momento mencioné que el Derecho estudia los valores, solo que los emplea.

Draco: De acuerdo, me equivoqué en esta parte.

Sócrates: Al decirme que el derecho positivo es el fundamento, también tendrías que aceptar que la ley impuesta por Roma sobre un nombramiento de un esclavo es por deuda, conquista, de herencia. Claro tomando la consideración de este contexto (siglo XX)

Draco: No , eso no puede ser ; claro que no.

Sócrates: (invitando a Hércules a la conversación) Hércules, qué me puedes decir sobre el fundamento.

Hércules: Si nos ponemos a examinar, por el hecho simplemente principio. Como observas si decimos principio es el comienzo, el alfa, el inicio de todo. En otras palabras no creo que debe ni lo tiene (fundamento). Esto además obedece a que los seres humanos los hemos aceptado.  No trato, de ninguna manera, que esto sea el fundamento, porque también incurriría en una falacia denominada ad Numerum.

Sócrates: Me gusta tu sinceridad. Pero si uno nos plantea la aceptación de unir régimen totalitario, este puede deducir lógicamente, claro todo dependiendo de la base y así llevarnos a consecuencias no…… ahora suponiendo que no hay fundamento. Creo que los derechos humanos serían el horror más grande de la humanidad, el aceptar algo sin razón y fundamento.  Por lo que digo que sí hay fundamento, claro asumiendo que no es un error.

Sócrates: (dirigiéndose a todos) Además añadiendo por parte mía, debo manifestar que los fundamentos no fueron ni son todavía concientes en las personas. Tal vez se debe a su formación tradicionalista. Tu Plutarco, que miras de un hombre que es para ti, mirándonos a nosotros.

Plutarco: Un hombre tiene sentimiento, es un ser vivo, algo muy difícil de describir.

Sócrates: Y por qué crees que es difícil de describir

Plutarco: Porque, no sé tal vez sea que es único, no encuentro una comparación con otra cosa.

Sócrates: Si no es cierto que también resulte vago, el hombre es un ser vivo sui generis

Sócrates: (ahora dirigiéndose a Draco) ¿Qué es lo que tu haces al dar un derecho (positivamente)?

Draco: Considerar los hechos lo que valoran y lo que buscan.

Sócrates: Es cierto, pero es así de un momento a otro

Draco: No, hay un proceso, no se sabe en que momento se interrelaciona hecho con valor.

Sócrates: (dirigiéndose a Hércules) ¿Cómo se conjugan o armonizan la libertad a la seguridad?

Hércules: Creo que no son derechos compatibles

Sócrates: Entonces que se hace

Hércules: Ver las circunstancias y eso…creo que implica que no hay un fundamento, sino varios fundamentos, pero son absolutos ya que todo hecho tiene carácter historico.

Sócrates: entonces que conclusión sacan ustedes.

Todos se pusieron a pensar, razonar; paso varios minutos y nadie hablaba. Toda la gente regresaba de la fiesta. Hasta uno, que no había participado explícitamente en la discusión manifestó:

Todos se pusieron a pensar, razonar; paso varios minutos y nadie hablaba. Toda la gente regresaba de la fiesta. Hasta uno, que no había participado explícitamente en la discusión manifestó:

Que no hay un fundamento, sino fundamentos que tiene una relación íntima con los hechos; esta relación son los valores no tradicionales que es incompatible con los valores modernos. El derecho positivo solo le da fuerza para su cumplimiento ofrecido por el Estado.

Que no hay un fundamento, sino fundamentos que tiene una relación íntima con los hechos; esta relación son los valores no tradicionales que es incompatible con los valores modernos. El derecho positivo solo le da fuerza para su cumplimiento ofrecido por el Estado.

Sócrates: Pero, eso solo es un resumen de lo dicho.

Clístenes: Que el derecho está basado en la moral moderna y esos valores que son cambiantes, es el valor de los Derechos Humanos.

Sócrates: Muy bien, falta agregar algo.

Hércules: Que los valores cambian y estos Derechos Humanos también cambiarán.

¿Sentencia Justa?

Por philosophico - 26 de Enero, 2006, 17:20, Categoría: Fines del Derecho

SENTENCIA
Lima, 20 de Setiembre de 1964.
AUTOS Y VISTOS: Que la Compañía Urbanizadora El Bulldozer S. A. demanda a don Pedro Quispe para que le entregue la posesión del lote de terreno que adquirió del demandado por contrato de compra venta celebrado por escritura pública de 25 de Abril de 1962 ante el Notario doctor Aureliano Buendía por el demandado en su calidad de vendedor con el señor Juan Buenavista, quien a su vez vendió sus derechos a la firma demandante según escritura pública de 28 de Abril del mismo año extendida ante el mismo Notario; que el contrato de 25 de Abril estipulaba que el vendedor debía entregar al comprador la posesión del terreno materia de la venta dentro de los seis meses siguientes a la fecha en que se hubiera verificado el pago de la totalidad del precio convenido S/ 0.10 por metro cuadrado; que habiéndose negado el vendedor a recibir el pago, la suma correspondiente que asciende a S/. 15,000 fue consignada por la firma demandante el 1ro. de Noviembre de 1962 y obra desde tal fecha a disposición del vendedor; que, a pesar de las reiteradas gestiones, el terreno no ha sido entregado aún al comprador y, por consiguiente, la Compañía Urbanizadora demanda la entrega inmediata del terreno y el pago por el señor Quispe de la suma de S/. 1'000,000 por concepto de indemnización por los daños y perjuicios causados por el vendedor al comprador por el incumplimiento en la entrega oportuna; que, en vía de reconvención, don Pedro Quispe solicita se declare anulado el contrato de compra venta por error substancial y porque el contrato no se ajusta a las reglas de la buena fe porque el vendedor ignoraba que, gracias al descubrimiento de unas minas de uranio en el área vecina, su propiedad tenía un valor muchas veces mayor debido a las posibilidades de urbanización creadas por la nueva actividad económica en la zona, como lo prueba el hecho de que tres días después de firmado el contrato de compra venta, el entonces comprador señor Buenavista vendió sus derechos a la Compañía demandante por la suma de S/. 10. por metro cuadrado haciendo una ganancia a costa del señor Quispe de casi 10,000 %; que el señor Quispe afirma ser un hombre humilde, ignorante en materia de negocios, dedicado a la agricultura de pan llevar al igual que sus padres y sus abuelos; que, por tanto, el señor Quispe creyó vender unas tierras de pobre valor agrícola y no un terreno urbanizable del alto valor comercial; que el señor Buenavista no actuó de buena fe porque conocía de antemano el descubrimiento de las minas y negoció con el señor Quispe sin hacer mención de tal hecho; que el señor Quispe es escasamente alfabeto y que, por consiguiente, no tenía acceso directo a las fuentes de información periodística, lo que obligaba al señor Buenavista a explicitar con claridad la naturaleza comercial de la operación a fin de que existiera un auténtico acuerdo de voluntades; que el terreno vendido es el único bien de propiedad del demandado y su única fuente de ingresos debido a que no puede trabajar en razón de su avanzada edad;

CONSIDERANDO: Que se encuentra acreditado que Compañía Urbanizadora El Bulldozer S.A. es actualmente propietaria del lote de terreno materia del presente juicio en virtud de los contratos de compra venta celebrados por el demandado con el señor Juan Buenavista y por éste con la: demandante; que el precio se encuentra pagado conforme a lo estipulado en el contrato; que la teoría jurídica del error no puede entenderse como la exigencia de una estricta concordancia entre la obligación y la voluntad del que la asume, de manera que se anule toda obligación contraída en base a una creencia errónea; que esa tesis no sería aceptable aún cuando el error fuera tan grave que sin él la obligación no se hubiera asumido, ya que la aceptación de tal doctrina estricta privaría de toda seguridad al comercio jurídico; que, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 1082 del Código Civil, sólo es anulable el error que no permite la correcta identificación de la cosa, lo que no ha sucedido en el caso de autos en que el terreno materia de la venta se encuentra perfectamente definido; que la buena fe a que se refiere el artículo 1328 del Código Civil debe entenderse en sentido restringido pues su aplicación indiscriminada eliminaría toda seguridad jurídica en la ejecución de los contratos; que la buena fe del comprador debe apreciarse tomando en consideración la conducta normal que puede esperarse en un vendedor razonable; que es así como puede presumirse que todo vendedor sabe el valor de la cosa que vende a está en aptitud de informarse al respecto antes de adoptar una decisión, sin que el comprador se encuentre en la obligación de advertirle el mayor valor que dicho comprador puede obtener posteriormente gracias a su habilidad comercial; que las consideraciones respecto de la ignorancia y debilidad del presente comprador son estimables en justicia pero no pueden modificar por el hecho de su situación particular aquello que el Derecho establece o presume de manera general y además deben ser postergadas en cualquier caso ante la exigencia social de que exista seguridad en la aplicación de las leyes y en el cumplimiento de los contratos que libremente celebran las partes; que la Compañía demandante sólo ha acreditado daños por valor de S/. 100.000 en vez de S/.1'000,000 demandados, por concepto de lucro cesante al no haberle sido posible iniciar sus operaciones de urbanización y venta en la fecha oportuna; FALLO declarando infundada la reconvención y fundada en parte la demanda, debiendo el señor Pedro Quispe entregar de inmediato el terreno materia de la venta a la Compañía demandante y pagarle la suma de S/. 100.000 por concepto de daños y perjuicios; sin costas.
SANSÓN CARRASCO

Declaración Universal de los Derechos Humanos

Por philosophico - 26 de Enero, 2006, 17:14, Categoría: Derechos Humanos

DECLARACION UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS


10 diciembre 1948

PREÁMBULO
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad; y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión;
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre las naciones;
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres; y se han declarado resueltos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad;
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales del hombre;
y Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;
LA ASAMBLEA GENERAL
Proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.

Artículo 1°.- Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Artículo 2°.- 1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.
2. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.
Artículo 3°.- Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
Artículo 4°.- Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre; la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidos en todas sus formas.
Artículo 5°.- Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Artículo 6°.- Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad jurídica.
Artículo 7°.- Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.
Artículo 8°.- Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.
Artículo 9°.- Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, pero ni desterrado.
Artículo 10°.- Toda personal tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en materia penal.
Artículo 11°.- 1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.
2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.
Artículo 12°.- Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.
Artículo 13°.- 1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.
2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.
Artículo 14°.- 1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.
2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
Artículo 15° 1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de nacionalidad.
Artículo 16°.- 1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio.
2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el matrimonio.
3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.
Artículo 17°.- 1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.
Artículo 18°.- Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Artículo 19°.- Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Artículo 20°.- 1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.
Artículo 21°.- 1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.
2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad a las funciones públicas de su país.
3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente, por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que garantice la libertad del voto.
Artículo 22°.- Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.
Artículo 23°.- 1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.
Artículo 24°.- Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.
Artículo 25°.- 1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene así mismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez y otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tiene derecho a igual protección social.
Artículo 26°.- 1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.
2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.
Artículo 27°.- 1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.
Artículo 28°.- Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.
Artículo 29°.- 1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de su libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
Artículo 30°.- Nada en la presente Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración